
Didier Hernán-Periodista
La vida da muchas vueltas. Y cada cosa que ocurre es para sorprenderse. Digo esto, porque para mí, no existe la casualidad ni la coincidencia. Son cosas que Dios las dispuso así y no nos queda de otra que hacer su voluntad.
Si dijeras que nos has pasado por una experiencia como esta, entonces estarías mintiendo.
Desde hace seis años estoy trabajando en una profesión de la que de niño no me pasó por la mente, pero al menos tenía noción o las herramientas necesarias para lo que Dios me tenía preparado. Se trata de el hábito por la lectura y la redacción.
Siendo adolescente pensé que mi fuerte sería el magisterio y en esas lides me encaminé, pero hubo que descartar ese sendero.
Al militar en otro campo, llamado secundaria se acaba el camino y había que tomar una decisión.
Fue en ese momento que apareció una compañera de clases, de la que no veo desde que terminé la licenciatura. Por seguirla a ella, ya que había estado conmigo todo el bachiller, opté por continuar con el compinche y apliqué para las mismas carreras en la universidad.
Es más estuvimos en el mismo sitio realizando la práctica profesional.
Han pasado seis años desde que empecé esta aventura y aquí estoy sostenido en la fe del nuestro Padre Dios y hacia adelante.
Por eso digo que las cosas no suceden por casualidad ni por coicidencia. ¿Ya sabes cuál es tu camino?
Te lo dejo de tarea.
Didier- te dice
